Blooming amargó a Real Oruro la tarde de este domingo en el estadio Jesús Bermúdez. La academia celeste igualó (2-2) jugando un buen partido, que motiva al plantel pensando en el choque ante Bragantino por la Copa Sudamericana. Este cotejo fue por la segunda fecha del campeonato Todos contra Todos.
El empate frena el avance del celeste que comenzó la temporada con una goleada ante Guabirá (5-0); sin embargo, es un buen resultado tomando en cuenta que el punto conseguido fue en condición de visitante.
La apertura del marcador llegó gracias a un saque largo de Braulio Uraezaña. El meta de la academia cruceña hizo una especie de pase para Antony Vásquez, proyectado en ofensiva. El balón llegó primero a los pies de Wilfredo Soleto, pero el zaguero falló, situación que aprovechó Vásquez para rematar cruzado y vencer a Ronaldo Huanacota, a los 4 minutos de juego. Fue el 0-1 a favor de la visita.
Blooming dominaba las acciones y tenía en Vásquez y César Menacho encendido. El primero ya había puesto en ventaja a su equipo, pero Menacho no pasaba del peligro. A los 15 minutos estrelló un balón en el vertical izquierdo de Huanacota. Después intentó en varias ocasiones, pero tampoco pudo concretar, al menos en esta primera mitad.
Las acciones se equilibraron y el local, logró la igualdad a los 35 minutos del partido, por intermedio de Juan Carlos Montenegro. Ángel Quiñonez recibió un pase desde un lateral, que la defensa celeste descuida. El ecuatoriano envió el pase retrasado a los pies de Montenegro, que libre de marca vence a Uraezaña con remate abajo para poner el 1-1.
Apenas comenzaba el segundo tiempo y el local daba vuelta al marcador. Dos cabezazos en el área terminaron con el balón en el fondo del arco de Uraezaña (48’). La jugada nació en los pies de Montenegro. El beniano sacó un centro desde la banda izquierda, que Iván Huayhuata devuelve al área chica done Daniel Castellón estaba solo para mandar la pelota de cabeza y poner el 2-1.
Los dirigidos por Marcelo Robledo se conformaron y dejaron que Blooming crezca. La buena tarea de los cruceños hizo que poco a poco arrinconen al local. En el medio Moisés Villarroel fue una pieza clave en la generación de juego, al igual que Guilmar Centella y Auli Oliveros, que se adueñaron del medio sector.
Cuando el partido moría, apareció César Menacho para coronar una buena tarea. A los 92 minutos (dos de tiempo agregado). El ariete recibió un pase en profundidad, que no lo desperdició. Controló y puso el 2-2.
Gran empate de los cruceños, que se mantienen invictos y motivados para encarar el duelo internacional ante el brasileño Bragantino.